La historia de Ninari

Soy Lupe, DECE* de una institución educativa en el cantón Pimampiro, provincia de Imbabura. Me gusta el trabajo con docentes, madres y padres de familia, así como con las y los estudiantes. Para mi este no solo es un trabajo es mi familia.

Hace un tiempo Ninari cambió de pronto, ella era una de las estudiantes más aplicadas del 10mo año, le gustaba la oratoria y ganó un concurso al interior del cole hace unos meses.

Su cambio de actitud me llamó muchísimo la atención y pensé que algo le ocurría. Empecé a conversar con sus profes y me decían que “es adolescente” y que ya se le pasará, que no le de tanta importancia; sin embargo, su comportamiento no era habitual, algo pasaba.

* El Departamento de Consejería Estudiantil (DECE) es responsable de la atención integral de las y los estudiantes. Su propósito es brindar apoyo y acompañamiento psicológico, psicoeducativo, emocional y social.
Lupe comentando su preocupación con Ninari a otra profesora

De pronto los rumores empezaron a circular, el inspector del colegio tenía una relación con Ninari, pensé: ¿cómo podría tener una relación una jovencita de 15 años y el inspector con 50 años? Los comentarios que llegaron a mis oídos me atemorizaron más aún, el resto del personal docente me decía que no me meta, que ese no es mi asunto, que seguramente por entrometerme me quedaría sin empleo.

No pude quedarme quieta, ser DECE es una responsabilidad y por ningún motivo guardaría silencio, es así que puse la denuncia en Fiscalía e hice el informe sobre violencia y enseguida remití a la rectora de la institución para que hiciera la denuncia en la Dirección Distrital para las respectivas medidas de protección y proceso sancionatorio contra el inspector.

Lupe inconformada con la relación de Ninari y el inspector del colegio

Hice un plan de acompañamiento para Ninari, pero también para su familia y para la institución. Ella necesita de todo nuestro apoyo para superar esta situación. Además, se derivó el caso a un Centro de Salud para que la estudiante acceda a acompañamiento psicológico.

El inspector fue separado de la institución y ahora la fiscalía está siguiendo el caso. Ninari de a poco regresa a ser quien era antes de vivir esta situación de violencia. Mejoró en sus calificaciones y ahora sonríe más. Queda un camino largo aún, pero hemos hecho un gran trabajo para evitar que esto vuelva a ocurrir en la institución y para que esta historia no quede impune, en este caso el inspector que abusó de su poder. En mis 13 años de trabajo en el sistema educativo, he visto como adultos, profesores, inspectores, personas de mantenimiento intenta abusar de su poder para establecer relaciones con las y los estudiantes, se podría evitar y prevenir si el entorno educativo no guardara silencio ni minimizara esta forma de violencia. Los y las profes, los y las inspectoras, el personal entero del sistema educativo tenemos la obligación de asegurar que tú como estudiante puedas expresar tus afectos y puedas vivir tu sexualidad libre de violencia, con personas de tu edad y sin ninguna forma de presión o chantaje.

Ninari feliz estudiando
  • Qué hacer

¿Qué hacer si conoces un caso de violencia sexual?

Aquí te damos tres claves para acompañar si conoces a alguien que esté viviendo una situación de violencia sexual.
ESCUCHA lo que te cuente tu estudiante o la persona que está viviendo violencia. No la juzgues ni culpes. La violencia es algo naturalizado en nuestra sociedad y se suele culpar a la víctima. El primer paso es creerle porque puede ser que seas la primera persona a la que le confía su historia y esa podría ser una oportunidad para que deje de vivir violencia.
INFORMA a una persona de confianza o a la autoridad competente. El silencio no es una opción.
OBSERVA porque es nuestra responsabilidad, como personas adultas el cuidar de niñas y niños. Si identificas algún cambio de actitud o alguna señal de alerta acude las instancias para realizar la denuncia.

NOTA: siempre puedes contar con la Red intergeneracional de tu escuela/cantón y pedir para el proceso de vigilancia y exigibilidad para la respuesta de los servicios de protección. Y, si deseas participar de acciones para enfrentar la violencia sexual en tu escuela o colegio puedes también sumarte a la Red y participar activamente para trabajar en prevención y respuesta a la violencia sexual en las instituciones educativas
  • Decálogo de la protección integral
  • 1.

    No revictimizar a la niña, niño o adolescente con preguntas y solicitudes reiteradas en los detalles en relación con el hecho de violencia.
  • 2.

    No culpabilizar.
  • 3.

    Reforzar el deber de la denuncia con el fin de romper con el “espíritu de cuerpo”.
  • 4.

    Brindar protección a la persona denunciante.
  • 5.

    Garantizar la confidencialidad a lo largo del proceso.
  • 6.

    Velar por la integridad física y psicológica de niños, niñas, adolescentes víctimas de violencia y de sus personas de confianza.
  • 7.

    Asegurar la no repetición de un presunto hecho de violencia.
  • 8.

    No emitir juicios de valor sobre la víctima o la situación de violencia.
  • 9.

    No emitir actitudes discriminatorias.
  • 10.

    Tener en cuenta la opinión del niño, niña o adolescente respecto a lo que desea hacer frente a la situación de violencia que le está afectando.

¿Cómo reconocer si alguna niña o niño está siendo víctima de Violación?

  • Signos o indicadores físicos evidentes

    • Marcas en el cuerpo (heridas, moretones, mordeduras, quemaduras, entre otros), irritación en boca, extremidades o dedos (fuera del cuadro clínico).
    • Lesiones, fracturas o esguinces sin explicación coherente, o que no concuerden con la causa alegada.
    • Problemas de salud frecuentes, como dolores abdominales, enuresis o encopresis.
  • Signos o indicadores de comportamiento

    • Somatizaciones (dolores de cabeza, mareos, desmayos, taquicardia, sensación de ahogo o vómito, entre otras manifestaciones). 
    • Trastornos alimenticios.
    • Trastornos del sueño (pesadillas, terror nocturno o insomnio).
    • Cambios bruscos de comportamiento (agresividad, retraimiento, sumisión, pasividad, hiperactividad, depresión).
    • Sentimientos de culpa frente a acciones o inacciones.
    • Fantaseo con detalles excesivos (por ejemplo, que lo rescaten, cambiar de familia o que desaparezca alguna autoridad).
    • Desgano, apatía, pasividad, silencio llamativo, aislamiento.
    • Tristeza permanente, depresión, llanto fácil.
    • Mentiras, tartamudeo.
    • Uso de vestimenta inadecuada para el clima (para ocultar las lesiones).
    • Hiperactividad, nerviosismo, mutismo selectivo.
    • Actitudes y vocabulario hipersexualizados o romantización de la violencia (especialmente en los casos de estupro.
  • Conductas que se pueden identificar en la institución educativa

    • Disminución del rendimiento académico, incumplimiento de tareas escolares y desinterés en el estudio.
    • Falta de concentración, distracción constante.
    • Conductas variables en clase.
    • Temor a permanecer en el establecimiento, miedo de ir a su casa.
    • Rehuir o negarse a hablar sobre su situación o la de su familia.
    • Visitas frecuentes al departamento médico o enfermería.
    • Cautela con respecto al contacto físico con personas adultas.
    • Conductas agresivas (hacia pares y/o personas adultas).
    • Comportamientos extremos o temerarios
    • Conflictos con la autoridad.
    • Recepción de regalos, prebendas o prerrogativas especiales sin causa justificada.

Signos o indicadores físicos evidentes

  • Marcas en el cuerpo (heridas, moretones, mordeduras, quemaduras, entre otros), irritación en boca, extremidades o dedos (fuera del cuadro clínico)
  • Lesiones, fracturas o esguinces sin explicación coherente, o que no concuerden con la causa alegada
  • Problemas de salud frecuentes, como dolores abdominales, enuresis o encopresis

Signos o indicadores de comportamiento

  • Somatizaciones (dolores de cabeza, mareos, desmayos, taquicardia, sensación de ahogo o vómito, entre otras manifestaciones) 
  • Trastornos alimenticios
  • Trastornos del sueño (pesadillas, terror nocturno o insomnio)
  • Cambios bruscos de comportamiento (agresividad, retraimiento, sumisión, pasividad, hiperactividad, depresión)
  • Sentimientos de culpa frente a acciones o inacciones
  • Fantaseo con detalles excesivos (por ejemplo, que lo rescaten, cambiar de familia o que desaparezca alguna autoridad)
  • Desgano, apatía, pasividad, silencio llamativo, aislamiento
  • Tristeza permanente, depresión, llanto fácil
  • Mentiras, tartamudeo
  • Uso de vestimenta inadecuada para el clima (para ocultar las lesiones)
  • Hiperactividad, nerviosismo, mutismo selectivo
  • Actitudes y vocabulario hipersexualizados o romantización de la violencia (especialmente en los casos de estupro.

Conductas que se pueden identificar en la institución educativa

  • Disminución del rendimiento académico, incumplimiento de tareas escolares y desinterés en el estudio
  • Falta de concentración, distracción constante
  • Conductas variables en clase
  • Temor a permanecer en el establecimiento, miedo de ir a su casa
  • Rehuir o negarse a hablar sobre su situación o la de su familia
  • Visitas frecuentes al departamento médico o enfermería
  • Cautela con respecto al contacto físico con personas adultas
  • Conductas agresivas (hacia pares y/o personas adultas)
  • Comportamientos extremos o temerarios
  • Conflictos con la autoridad
  • Recepción de regalos, prebendas o prerrogativas especiales sin causa justificada

Importante

¡Recuerda!

Nadie de la comunidad puede solicitar a la víctima que muestre signos o lesiones que no se puedan observar a simple vista. Si se presupone su existencia, debe contactarse con la Fiscalía inmediatamente, para que se realice el respectivo peritaje.

¡Ojo!

Al interior de la institución educativa, el personal docente y quienes conforman los Departamentos de Consejería Estudiantil (DECE) tiene un rol fundamental para detectar si alguien está viviendo una situación de violencia, pues son quienes mayor tiempo comparten con las y los estudiantes y esto facilita que puedan identificar casos de violencia.

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